Cobro manual, sin seguimiento, agenda que dependía de alguien.
Con agenda llena operando sobre nuestro sistema. Más de 8 tipos de terapia entre línea y presencial, con pasarela de pagos integrada y cobro previo a la sesión.
No te faltan pacientes. Te faltan los que ya te escribieron, ya preguntaron o ya se atendieron contigo una vez y no volvieron. Esos tienen nombre, y se pueden medir.
— Casos
Cobro manual, sin seguimiento, agenda que dependía de alguien.
Con agenda llena operando sobre nuestro sistema. Más de 8 tipos de terapia entre línea y presencial, con pasarela de pagos integrada y cobro previo a la sesión.
Cursos sin plataforma propia ni forma de cobrarlos.
Ticket promedio de sus programas, alojados y cobrados dentro del mismo sistema, con comunidad y reputación automatizada.
Sin identidad ni presencia propia.
Identidad de marca, sitio web y material entregados. Hoy se presenta como lo que es.
Fuera del sector salud, pero es donde el sistema está medido con precisión.
Demanda real, agenda desordenada, reputación sin trabajar.
Cobro manual, sin seguimiento, sin comunidad.
Sistema completo: 8 servicios con pago previo, cursos en vivo, comunidad y reputación automatizada.
Sin identidad ni presencia propia.
Identidad de marca, sitio web y material entregados.
La fuga más cara
Esa persona ya decidió gastar. Solo está eligiendo con quién. Si le contestas mañana a las nueve, ya no está — y en tu reporte nunca aparece, porque no fue un cliente perdido: fue uno que nunca existió.
Cómo trabajamos
Cualquiera te vende una herramienta y te la deja configurada. Nosotros empezamos al revés: con los datos reales de tu consulta, para saber exactamente en qué punto se pierden los pacientes antes de tocar nada.
No con supuestos ni con lo que recuerdas de memoria. Analizamos tus conversaciones, tus tiempos de respuesta y tu base de pacientes: lo que de verdad pasó en tu consulta.
Dónde se pierden los pacientes, en qué punto exacto del proceso, y cuánto cuesta cada fuga. Con la aritmética a la vista para que puedas discutir cada supuesto.
Construimos y ponemos a correr el sistema que cierra esa fuga. No entregamos un reporte con recomendaciones: entregamos el motor funcionando y medido.
No somos un CRM. Un CRM es una herramienta que alguien te vende y tú configuras. Nosotros encontramos la fuga con tus propios números y la cerramos — la tecnología es el medio, no el producto. Tú te dedicas a atender, no a perseguir agendas.
Lo que recibes
No es un tablero que tienes que revisar. Es un sistema que contesta, califica, agenda, cobra antes de la cita, recuerda y pide la reseña — y deja el rastro medido de cada paso, para que el mes siguiente sepas exactamente qué cambió y por qué.
Antes de que preguntes
Es la primera pregunta que hace un médico, y con razón. La respuesta está escrita, no improvisada.
Y lo que no vamos a hacer: el diagnóstico gratuito de esta página no toca ni un dato de tus pacientes. Trabaja con las cifras de operación que tú declares. El acceso a conversaciones reales solo ocurre dentro de la auditoría contratada, con el convenio firmado. Lee el aviso de privacidad completo →
Cómo se entra
Hay negocios que primero necesitan verse bien, y negocios que ya se ven bien pero pierden clientes por dentro. No es el mismo problema, así que no lo resolvemos con el mismo trabajo.
Cómo se ve tu negocio
Identidad y presencia. Para quien va a empezar a mover clientes y todavía no tiene con qué presentarse, o para quien lo que tiene ya no lo representa.
Es proyecto, no mensualidad. Se cotiza, se entrega y queda tuyo.
Cómo opera tu negocio
El motor que contesta, agenda, cobra, recuerda y mide. Para quien ya tiene demanda llegando y la está perdiendo en el camino.
Empieza midiendo. Primero la auditoría, luego se instala lo que tus números pidieron.
Dónde termina una y empieza la otra. Si lo que necesitas es que tu negocio se vea y se explique, es Studio. Si lo que necesitas es que tu negocio conteste, agende y no pierda a nadie, es System. Muchos entran por Studio y llegan a System cuando el sitio nuevo empieza a traer gente y aparece la fuga de verdad.
Las herramientas
Cada pieza existe porque cierra una fuga concreta que se encontró en la auditoría. No se instala todo por defecto: se instala lo que tus números pidieron.
Contesta, entiende qué necesita el paciente, resuelve dudas de servicios y horarios, y lo lleva a agendar. Con el guion de tu consulta, no con respuestas genéricas. Nunca da diagnóstico ni consejo clínico.
Le pide la reseña de Google al paciente correcto, en el momento correcto —cuando acaba de salir de una buena consulta— y filtra antes de exponerte.
Agenda, confirma, recuerda y reacomoda cuando alguien cancela. Puede cobrar por adelantado para bajar la inasistencia. Los huecos dejan de depender de que alguien se acuerde de llamar.
El seguimiento post-consulta, el control y la siguiente sesión. Conseguir un paciente nuevo cuesta más que traer de vuelta al que ya te conoce.
Y todo vive en un solo lugar
Cada conversación, cita, reseña y venta cae en el mismo sistema. Por eso al mes siguiente se puede comparar contra la línea base de la auditoría y saber si la fuga de verdad se cerró.
Deja de haber mensajes que se quedaron en un celular que nadie revisó.
WhatsApp, Instagram, Facebook, web y llamadas en una sola bandeja. Nada se queda sin contestar por estar en otra app.
La operación en el teléfono. Puedes contestar, ver la agenda y revisar los números desde donde estés.
Ves en qué etapa está cada persona y dónde se está atorando. El embudo deja de ser una idea y pasa a ser una pantalla.
Los mismos indicadores que midió la auditoría, actualizados. Así se comprueba con números que la fuga se cerró.
Todo esto existe por una sola razón: poder volver a auditar. Al cabo del periodo repetimos la misma medición con la que empezamos y revisamos contigo, una por una, si las fugas que se detectaron quedaron cerradas — y si alguna sigue abierta, qué falta para cerrarla.
Cómo lo hacemos
Tú diagnosticas pacientes. Esto diagnostica tu consultorio: recorremos los cinco puntos donde se pierden. Al final ves el cálculo completo con la aritmética a la vista, y una sola conclusión — por cuál empezar.
La mayoría de los consultorios no pierde pacientes por falta de demanda. Los pierde por lo que pasa después de que alguien levanta la mano.
Vamos a recorrer los cinco puntos donde el proceso se puede romper: el contacto, el agendado, la asistencia, el retorno y la reputación. En cada uno puedes escribir a detalle cómo funciona hoy en tu consultorio.
Al final no te voy a dar una lista de cinco cosas por arreglar. Te voy a nombrar una.
Opcional, pero es lo que más cambia el resultado: un menú de opciones no puede capturar cómo funciona tu operación. Lo que escribas aquí lo lee el sistema y te responde antes de seguir.
Dinos a dónde lo mandamos. Lo ves aquí mismo y te llega una copia por correo.
Quiénes somos
Somos consultores de crecimiento en Querétaro. Diagnosticamos, decidimos, construimos y medimos — contigo, no una vez y adiós. Nuestros clientes no pagan por herramientas: pagan por cerrar la fuga que les cuesta dinero.
El método que le aplicamos a un negocio es el que me apliqué a mí primero: auditar en lugar de suponer, ir a la raíz en lugar de tapar, e implementar en lugar de recomendar. Funcionó conmigo antes de que existiera FLUX.
Tony Escobedo · fundadorSi ya viste tu estimación y quieres entender qué la está causando, media hora basta para ordenar por dónde empezar — contrates o no.